
Finalmente, se resolvió el conflicto laboral que afectaba a los vigiladores de la empresa de seguridad Brújula en San Juan, quienes habían sido desvinculados por no contar con el secundario completo. Tras las gestiones gremiales realizadas por el referente Claudio Tapia, con el asesoramiento del abogado laboralista Pablo Mattar y la buena predisposición del Ministerio de Seguridad, los trabajadores fueron reincorporados a sus puestos de trabajo.
El conflicto se había originado por la exigencia de contar con los estudios secundarios completos para ejercer tareas de vigilancia, de acuerdo con la normativa vigente. Sin embargo, los trabajadores afectados habían ingresado a la empresa antes de la implementación de las disposiciones que establecieron ese requisito, y no habían tenido hasta el momento la oportunidad de regularizar su situación educativa.
La rápida intervención gremial permitió acercar posiciones y encontrar una salida que contemplara tanto las exigencias normativas como la necesidad de preservar los puestos de trabajo. En ese marco, el Ministerio de Seguridad otorgó una prórroga para que los vigiladores puedan finalizar sus estudios secundarios, mientras que la empresa Brújula avanzó con la reincorporación de los empleados afectados.
Desde la conducción gremial encabezada por Claudio Tapia celebraron el resultado de las gestiones y destacaron que se logró garantizar la continuidad laboral de los trabajadores. La resolución del conflicto representa una respuesta favorable para las familias que dependen de esos ingresos y les brinda a los vigiladores la posibilidad de completar sus estudios sin perder su fuente de trabajo.


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